Inspiración
Ideas para bodas en la playa
El mar de fondo, los pies casi en la arena, la brisa y una puesta de sol de escándalo. Una boda en la playa tiene una magia difícil de igualar, pero también sus retos. Aquí van ideas para que salga redonda.
La luz lo es todo
La playa a mediodía es dura: sol vertical, sombras marcadas y mucho contraste. La magia llega a última hora, con la luz cálida y suave. Si podéis, colocad la ceremonia por la tarde y guardad la sesión de pareja para la hora dorada.
El viento, ese invitado sorpresa
En la costa casi siempre corre aire. Es precioso para el vestido y el pelo en movimiento, pero conviene preverlo: peinados que aguanten, decoración bien fijada y un buen equipo de sonido para que se oigan los votos.
El viento y la luz del atardecer son los dos mejores aliados de una boda en la playa: solo hay que saber jugarlos.
Permisos y plan B
Para celebrar en una playa pública suele hacer falta permiso municipal, así que gestionadlo con tiempo (esto es un aviso práctico, no asesoramiento legal). Y tened siempre un plan B cubierto por si el tiempo no acompaña.
Decoración natural
Menos es más. El mar ya es el gran protagonista, así que funcionan las telas ligeras, las flores sencillas, los tonos neutros y los pies descalzos. Dejad que el entorno hable.
¿Soñáis con el mar? Mirad destinos como Ibiza, la Costa Brava o Marbella.


