Inspiración
¿Merece la pena la preboda?
La preboda es una sesión de fotos (y a veces vídeo) que hacéis antes del gran día, en un ambiente relajado y sin la intensidad de la boda. Nos preguntan mucho si merece la pena, y nuestra respuesta suele ser un sí rotundo. Os contamos por qué.
Para qué sirve de verdad
Más allá de las fotos bonitas, la preboda sirve para conoceros delante de la cámara. Es el mejor ensayo posible: os soltáis, aprendéis a estar cómodos y el día de la boda ya nos conocemos y todo fluye mucho mejor.
Cuándo hacerla
Lo ideal es unos dos o tres meses antes de la boda. Suficiente margen para usar las imágenes en detalles como el photocall o la web, y lo bastante cerca para llegar en sintonía al gran día.
La preboda no va de fotos perfectas: va de perder el miedo a la cámara para que el día de la boda os olvidéis de ella.
Dónde
Donde os sintáis vosotros: el lugar donde os conocisteis, un paisaje que amáis, vuestro barrio o un entorno natural bonito. Cuanto más vuestro sea el sitio, más auténticas saldrán las fotos.
Nuestra opinión
Después de muchas bodas, notamos una clara diferencia entre las parejas que hacen preboda y las que no: llegan más relajadas y disfrutan más de su propia sesión. Por eso la recomendamos siempre.
¿Os animáis? Escribidnos y lo organizamos.


